Abrazada voy a tus  cenizas

en círculos de silencio

que se hacen más intensos

desde tu viaje      al oriente del oriente

donde se calcina la piedra y

se evaporan los conjuros

que ayer pronunciamos

en lenguas misteriosas

 

no seré ya la hurí que espera en el Janah

el día del Yaum al-Qiyamah

en tus letras copiosas atesoradas

como un sortilegio

en la hora de las sombras

 

hoy

perdida mi brújula en tierras

inhóspitas de Rub al-Jali

vago  errante en los arenales

que alguna vez escribimos.

 

Luisa García