Como cada noche, dedico un rato a ver los noticieros en la TV.

Causa estupor ver a ese canallesco muchacho español agrediendo a una chica ecuatoriana,

¡que cobardía la tuya españolito cagón!

Seguro exiges tus derechos hasta cuando duermes y cada vez que puedes, pero te haces el loco con tus deberes.

Alguien afirma: estamos a años luz de Europa, y que bueno que estemos a años luz de hombrecitos como ese.

Drogado -dijo la pobre muchacha que estaba el tipejo aquel. El gusano dice "no recuerdo nada, estaba ebrio".

Y por cierto, la j-u-s-t-i-c-i-a española lo devuelve a la calle para que siga haciendo sus canalladas.

Análisis aparte merecen los pasajeros del tren, que fueron ciegos, sordos y mudos ante el deleznable hecho.