
Elsa tiene 82 años, 60 de los cuales vivió soñando un momento que ya había sido soñado por Fellini: la escena de La dolce vita en la Fontana di Trevi. Alfredo es un poco más joven y siempre fue un hombre de bien que cumplió con su deber. Al quedar viudo, desconcertado y angustiado por la ausencia de su mujer, su hija le insta a mudarse a un apartamento más pequeño, donde conoce a Elsa. A partir de este momento, todo se transforma. Elsa irrumpe en su vida como un torbellino dispuesta a demostrarle que el tiempo que le queda de vida es precioso y puede disfrutarlo como le plazca.

1 comentario
gotas-de-rocio 3 sep 2007 | 02:51 AM
Una cinta llena de mensajes, me impresionó, me hizo emocionar y también me hizo reflexionar.
El amor en esa etapa de la vida tiene los mismos encantos y magia de los 15, con la diferencia que la experiencia nos hace ser mas analíticos, no sé si sea bueno o malo pensar mucho .. de pronto aquellas pequeñas locuras reprimidas nos daría mas sabor a la vida que a veces es amarga.
Si tienen la posibilidad de verla .. háganlo.
Saludos, un abrazo.
Los comentarios están cerrados