Vivo en Santiago como uno mas de los 5 millones de habitantes que deben sufrir "el progreso" y el centralismo.

Vivir en Santiago de Chile, automáticamente nos convierte en víctimas del Transantiago. Modelo de movilización creado por no se qué tipo de mentes o mejor dicho dementes, asi sin más y sin pelos en la lengua.

De las variadas promesas para este cambio en la movilización colectiva tenemos:

- Descongestionar la ciudad

- Dar calidad de vida a los habitantes de la capital

- Desincentivar el uso del automóvil

- Tener una ciudad con menos contaminación

- Bajar el nivel de contaminación acústica

- Disfrutar de buses limpios y seguros

- Dignificar a los usuarios

Ay! mejor me río.

Nada, ningún punto de los enumerados se cumple con el actual sistema de movilización. Por el contrario, nuestra dignidad ha sido pisoteada por este gobierno que puso en marcha un sistema que a todas luces no cumplia las espectativas, ni de ellos "los cerebros", ni de nosotros los usuarios.

Me pregunto hasta cuando!

Hasta cuando deberemos seguir soportando la vejación de viajar en el Transantiago.

A estas alturas, este sistema se ha ido convirtiendo en un engendro del diablo, los buses antiguos que había sido sacados por contaminar salen hoy enchulados (lease pintados), algunos portan letreros ostentosos "CLON DEL METRO"... subir a uno de ellos es una experiencia, por decir lo menos -atroz- en su mayoría sucios, con los asientos rotos, fierros atados con tiras de caucho, malolientes, indignos...y mejor no sigo.

Ni hablar de las rejas que han puesto en los paraderos del centro, verdaderas prisiones para contener al ganado.

Con los exiguos sueldos, debemos prepagar los viajes, y no nos es permitido cargar menos de $800, y los cesantes? y las familias de bajos ingresos? nada, a nadie le importa. Muchos deben juntar peso a peso para movilizarse y cumpir con la exigencia mínima de recarga.

Lo más triste de todo, es que aguantamos, agachamos el moño, no reclamamos y nos dejamos poner la pata encima. Vamos como ovejas al matadero y cada uno refunfuña en sus propios ámbitos sin tomar ninguna medida, sin unirnos en una protesta general, de modo que el gobierno de turno se las está llevando "peladas".

A mi modo protestaré cuando llegue la hora de votar.

Y MIENTRAS TANTO A LOS PASTELES QUE NOS GOBIERNAN Y A LOS CEREBROS DEL SISTEMA LES DIGO: MÉTANSE EL TRANSANTIAGO DONDE LES QUEPA, QUE RAJA TIENEN DE SOBRA!