Hola, que te pasa?
Nada.
¿Cómo nada? Mírate esa cara, y dices que no pasa nada.

Nada, no se que cara me ves.

A mi no me engañas, algo te pasa,
A ver? Estás enojada por lo de ayer, o por lo de anteayer?

Ahh ya se, es por lo del lunes en la noche, o no? No, si yo no me equivoco nunca.

Mira, por favor déjate de adivinar, es sólo que no tengo ganas de hablar, es sólo eso. No es tan difícil entender.

Vos creí que soy huevón? A vos te pasa algo y me lo vai a decir!

Que te creís, que soy un tonto acaso? Estoy harto de tu cara de no pasa nada, a ver? Dime, dime.

Y ella queda en silencio, no tiene ganas de hablar, es sencillamente eso.

Él no entiende su necesidad de silencios, malhumorado da un portazo y se marcha intentando encontrar una respuesta.

Del diario de Pepa